Hay colores que dan nombres a los entes menos vitales de la historia universal, adictivos como el cafe.
Las letras son verdaderas llaves las palabras esconden una falacia tras ellas
ves una puerta abierta y necesitas un reparo en tu cabeza, ves el color rojo y automaticamente los ojos se abren como si estuvieran comandados por visagras automaticas al miedo a la sangre.
Los oidos se abren a los diferentes odios armonicos
sábado, 4 de julio de 2009
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