Un tierra de desgastes causada por las fantasias de un niño solitario que busca salir de las manos del señor, que busca el desarraigo de su pobre soledad desesperado intenta fluir con el viento que luego se transforma en agua para forzar todo a su obsesion.
Pobre niño que sueña con el bosque y hablar con el arbol, pobre ser que el arbol ignora, porque el arbol sabe que dentro el niño solo sueña con el dialogo, pero no lo cree.
Hoy escuche decir, usted cree?
La mando a la iglesia entonces.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
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