lunes, 1 de noviembre de 2010

Leer mentes no es ningun don

Un tipo que leia mentes, conocia los movimientos de toda la gente, se acercaba a los honestos y se alejaba de los detestables corruptos y los puercos. Usaba de buena forma sus poderes, los consideraba un don y no decia a nadie lo que lograba simplemente los usaba para su vida diaria, para conocer a la gente. Inevitablemente aveces se encontraba con ciertas cosas privadas, las que claro, respetaba y sabia que eran parte de la humanidad. Se sentia en deuda con la gente al tenerlos a todos desnudos frente a el, asi que el tambien funcionaba de manera transparente en la medida que le era posible, siempre diciendo la verdad y funcionando de acuerdo a lo que los momentos dictaban.

Nuestro personaje elevado, infortunadamente, o quien sabe si afortunadamente, se enamoro de la mujer que no habia visto jamas antes, llego a ella y ella llego a el, los dos cayeron en un arco de emociones imparables que los hacian terriblemente felices, el sentia que la perfeccion acechaba su cuerpo.

Aparecio él, inevitable enemigo oculto tras un monton de hilos que lo tapaban, y leyendo este hombre la mente de su mujer, cayo en la cuenta de que esta lo deseaba, sus miradas, sus busquedas y sus evidentes estrategias para esconderle su deseo original, dolian en el fondo del corazon de nuestro querido amigo. Que amenzado veia su amor por aquel despreciable tipo que sin duda estaba mas arriba que el, mientras miraba a su mujer desearlo con la mirada, pensando con fantasia lo que podria llegar a hacer. Nuestro amigo sin hacer nada, fue explotando por dentro, comiendo la carne de su corazon la pena le desgastaba el alma, escuchando como ella deslizaba a sus inocentes oido un "Te amo" mientras el deseo por el hombre con la piel de colores, salia por sus ojos sin dejar rastro de alegria en nuestro protagonista.

Deseaba que todo pasara, que todo calmara, deseaba que simplemente se cumpliera todo deseaba sobre todo, ser ciego, no saberlo, era mejor no saber que ella por dentro estaba enfermando por el tipo oscuro que ahora contiene en sus manos, el corazon de nuestro triste amigo.

Pasaban por su cabeza las palabras "leer mentes no es ningun don", y dejo que ella lo engañara por su cabeza, intentando esconder y guardarse toda la pena que le causaba aquella traicion...

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